viernes, 5 de febrero de 2010

TRATO PREFERENTE

LOS PERIODISTAS DEBERÍAMOS SER UN POCO MÁS CONSIENTES Y ENTENDER LAS REPERCUSIONES QUE TIENE PARA CON NOSOTROS MISMOS, PARA CON LA PROFESIÓN Y EL GREMIO, EL HACER FAVORITISMO.

Seguramente cuando miles de enfermos de dolor crónico, fibromialgia, lupus y otras muchas enfermedades raras del dolor leyeron el reportaje “El dolor como quinto signo vital” de Mayka Sánchez (El País), sintieron un gran alivio al saber que unos nuevos medicamentos contra el dolor –de 5ª generación- habían hecho aparición y que podrían poner remedio a muchos días y noches de dolor. Pero la alegría no duró mucho.

Numerosos médicos y enfermos crónicos del dolor escribieron a la redacción de El País y al defensor del lector para quejarse sobre el reportaje de Mayka Sánchez, ya que no era imparcial, ni daba información fidedigna. Ante la avalancha de quejas la defensora del lector publicó un artículo en la TRIBUNA llamado "Avances médicos con intereses ocultos". En éste dejó claro las faltas de Sánchez y analizó lo que es, y lo que no es, realmente éste medicamento llegando a la conclusión de que: el Tapentadol no merecería el tratamiento periodístico que se le dio, que las fuentes se ocultaron deliberadamente para no reconocer que toda la información venía desde una misma fuente y no se había contrastado.

Debemos reconocer que son miles de publireportajes y notas de prensa las que llegan a las redacciones cada día, pero es importante recordar que la labor del periodista no es plasmar la información tal cual nos llega a las manos. Hay que comparar las fuentes, analizarlas, ver lo que es verdad y lo que no es del todo cierto. La labor del periodista es informar a la sociedad y no estar al servicio de empresas, que buscan comprar favores y noticias positivas en los medios.

Lamentablemente esto es algo que vemos cada día y con más frecuencia. La publicidad comienza a ser menos creíble y las empresas buscan ganar favores y reportajes positivos sobre sus marcas y productos comprando a los sujetos cualificados de la información. Sin embargo, a muchos periodistas esto le parece bien y se comen las langostas para lleva lentejas a casa no dándose cuenta que esto va en detrimento de su trabajo y desprestigia la profesión.

Un caso un tanto parecido de “Langostas por Lentejas” fue denunciado por el concejal socialista del Ayuntamiento de Badajoz -Miguel Ángel Segovia Romero- cuando se enteró de la cena que el PP denominó como “una fiesta tradicional, de convivencia con la prensa” de carácter institucional, costo lo que costó.
Los datos son los siguientes: el PP invita a una cena los periodistas de los medios locales con un coste 10.000€ y regalo de navidad para casa incluido y, a pesar de ser una cena navideña institucional –no de partido- no estuvo invitado nadie del partido de la oposición, el socialista.

¿Qué se dijo en esa cena? ¿Se pidieron favores? ¿Se cerraron acuerdos de porcentajes noticias? Lamentablemente esto es algo que difícilmente sabremos ya que nadie critica al que le da de comer, o si?